Todo se definirá el próximo domingo a las 4:00 de la tarde en el mismo estadio Nacional.

Noche de terror en el estadio Nacional. De decepción. De poco fútbol. De una cantidad absurda y exagerada de patadas.
Ni Olimpia ni Motagua. Ninguno de los dos merece halagos por el pésimo juego que hicieron en la ida de las semifinales del torneo Clausura. Los dos equipos salieron de sus camerinos con la cabeza puesta en desarmar y no de construir.
El mensaje era claro, cuidarse del rival y no arriesgar absolutamente nada. El 0-0 se agigantó a medida pasaban los segundos en el reloj.
Esta noche no aparecieron los que todos esperábamos que lo hicieran. Ni el famoso tridente del Olimpia (Costly, Elis y Quioto) ni tampoco el talento de futbolistas como Vergara, Gómez y Silva.
No apareció nadie en el campo y eso nos condenó a presenciar un partido insípido y ríspido. Los entrenadores podrán decir que hicieron un juego inteligente, pero fue mezquino para el fútbol. Para los aficionados que llegaron con mucho esfuerzo al Nacional.
Los mejores tramos del duelo se cuentan con los dedos de la mano. En el primer tiempo lo más claro a favor de Olimpia fue un triple cabezazo en el área. Primero Costly, luego Elis y por último Fabio de Souza, quien hizo volar a Portigliatti. El guardameta logró desviar la pelota, pero Júnior Izaguirre fue quien salvó en la línea de gol.
