BURLAS EN LOS CAFETALES DE SANTA ANA
Una historia sobre las burlas en los cafetales de Santa Ana en El Salvador
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Las burlas de los duendes
En los cafetales de Santa Ana, en El Salvador, se cuenta que hay unos seres mágicos y traviesos, que se llaman duendes, y que les gustan hacer burlas a los trabajadores y a los dueños de las fincas. Los duendes son pequeños, de unos 30 centímetros de altura, y tienen la piel morena y el pelo negro y rizado. Visten con ropas viejas y sucias, y llevan un sombrero de paja y un saco al hombro, donde guardan sus tesoros.
Los duendes son muy astutos y juguetones, y se divierten haciendo trucos y bromas a los humanos, especialmente a los que son malos o avaros. Algunas de las burlas que hacen son las siguientes:
-Cambian de lugar las herramientas o los sacos de café, para que los trabajadores no los encuentren, o los carguen de un lado a otro sin sentido.
-Hacen ruidos extraños, como silbidos, risas, llantos, o gritos, para asustar a los que andan solos por el cafetal, o para que se pierdan en el camino.
-Se disfrazan de animales, como perros, gatos, gallinas, o vacas, y se meten en las casas o en los corrales, para comerse la comida o el ganado, o para hacer destrozos.
-Se enamoran de las muchachas bonitas, y las siguen por el cafetal, haciéndoles piropos o regalándoles flores, o les tiran de las trenzas o de las faldas, para que se enojen o se sonrojen.
-Se burlan de los dueños de las fincas, que son muy ricos y orgullosos, y les hacen creer que han encontrado un tesoro escondido, o que les han robado todo su dinero, o que les han puesto una maldición, para que se vuelvan locos o se arruinen.
Los duendes son muy difíciles de ver, porque se esconden entre las plantas, o se hacen invisibles, o se transforman en otras cosas. Solo se les puede atrapar si se les pone una trampa con un espejo, o con un sombrero, o con un saco lleno de monedas, porque les encanta mirarse, o vestirse, o contar su dinero. Pero hay que tener cuidado, porque si se les molesta o se les ofende, pueden vengarse con más burlas, o con algún maleficio.
La historia de las burlas de los duendes en los cafetales de Santa Ana es una de las muchas leyendas que se cuentan en El Salvador, y que reflejan la imaginación y el humor de su gente. Se dice que todavía se pueden escuchar las risas de los duendes, o ver sus huellas, o encontrar sus tesoros, en los cafetales de Santa Ana, y que hay que respetarlos y divertirse con ellos, porque son parte de la magia y la cultura de El Salvador.